Comentario politico-filosofico de la película “John Wick: Chapter 4”


La serie de películas de John Wick, tiene a los dominicanos de cabeza, en su estreno de su cuarta entrega, protagonizada por Keanu Reeves en el papel principal, con gran atención por sus innovadoras secuencias de acción.


El universo de John Wick presenta un contrato social alternativo en el cual los individuos se someten voluntariamente a la autoridad de la Alta Mesa y se adhieren a sus reglas a cambio de protección y un sentido de orden. Este contrato social es reminiscente de las ideas filosóficas de Thomas Hobbes, quien argumentó que las personas renunciarían voluntariamente a algunas de sus libertades para escapar de un estado de caos y anarquía.


Esta organización internacional secreta llamada la Alta Mesa, gobierna el inframundo criminal. Este poderoso organismo impone un estricto conjunto de reglas y regulaciones para mantener el orden y la estabilidad en el mundo de los asesinos, criminales y otras figuras del inframundo. La influencia de la Alta Mesa es tan penetrante que ha infiltrado varios aspectos de la sociedad, incluidos la política, la economía y las fuerzas del orden.


Se rigen por un estricto conjunto de reglas y códigos de conducta. Estas reglas incluyen honrar las marcas (deudas), respetar la santidad de los hoteles “Continental” y obedecer las directrices de la Alta Mesa. La aplicación de estas reglas es implacable, y el castigo por romperlas es severo, a menudo resultando en la muerte. El universo de John Wick pasa por alto los derechos humanos básicos y opera en un sistema de justicia vigilante, con la Alta Mesa actuando como juez, jurado y verdugo. En nuestro mundo, sin embargo, los derechos humanos y los principios del debido proceso y la responsabilidad son aspectos fundamentales de la mayoría de los sistemas legales.


En nuestro mundo, el contrato social generalmente enfatiza la protección de las libertades individuales y la búsqueda del bien común. El contrato social en el universo de John Wick, por otro lado, se centra en el mantenimiento del orden en el inframundo criminal, incluso a expensas de la libertad y autonomía individuales.


Un contraste intrigante con nuestro propio mundo en términos de sus fundamentos político-filosóficos. El gobierno autocrático de la Alta Mesa, la estricta adhesión a un código de conducta y el contrato social alternativo en el universo de John Wick resaltan las complejidades de la dinámica del poder y los compromisos entre el orden y la libertad. Al examinar estas diferencias, obtenemos una comprensión más profunda de nuestros propios valores políticos y filosóficos y la importancia de preservar los principios democráticos, los derechos humanos y el estado de derecho.

Por: Lawrence R. Taveras

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